
Esta imagen es el exilio. Los colores, la forma de las palmas en fila, incluso el edificio al fondo. Hay tardes en que caigo, y en la noche, en una pantalla iluminada, un hombre a miles de millas me despierta, y con sus manos alegres me pone de regreso entre los vivos. De esas tardes, estas hojas, que he arrancado nuevamente al Calendario, ese que parece no termina nunca. Espero sus protestas y comentarios, y sus colaboraciones, tengo muchas ganas de publicar algo de ustedes.
321
Te hablo
Mi boca traga mi cuerpo
Soy una espiga,
una culebra que se retuerce dentro de su sangre
En el silencio del subsuelo vetado
Te hablo
Mi boca traga mi cuerpo
Soy una espiga,
una culebra que se retuerce dentro de su sangre
En el silencio del subsuelo vetado
por los gritos de una palabra que no escucho
una palabra que podría ser tu nombre
un eco viene y recoge
lo que ha dejado el cemento.
320
Estoy condenada a permanecer inútil
Aprendo con los años el complicado juego
saltar hacia adentro de mi cuerpo
Cuando logre entrar
Mi cuerpo estará cerrado de tiempo y de ciclones
y huiré de nuevo
esa vez sin la sutilidad absurda de la vida.
319
He caminado yo como otros sin cansarme
He recorrido cuerpos y cortinas de cualquier dirección
sé diferenciar una niña enferma y un ramo de ojos azules
he escrito para las cinco de la tarde y las noches de octubre
he sido huérfana y madre de algún hombre entre mis piernas
Ahora recuerdo que nunca quise
ni por un instante
salir de casa.
318
Entre una y otra vertientes del día
en alguna parte de la gran acera
atestada de almas en silencio
yo muero
Mientras caigo ruidos de portafolios
rugen un eco sobre mi carrera loca
para que no me traguen mis venas inertes
Cuando despierto veo otra vez
no tuve valor para alejar los brazos de las losas secas
Pero alguna noche me rebosaré de lágrimas
ya no habrá sequedad que me sujete a la tierra.
317
La nada es un hueco cíclico y periódico
Cuando menos lo espero
sucede la nada
íntima máscara del silencio.
no tuve valor para alejar los brazos de las losas secas
Pero alguna noche me rebosaré de lágrimas
ya no habrá sequedad que me sujete a la tierra.
317
La nada es un hueco cíclico y periódico
Cuando menos lo espero
sucede la nada
íntima máscara del silencio.



