septiembre 21, 2007

Tercer Mandamiento: Hector& Viv-oh!












Héctor fue un espejismo en la central de autobuses de Veracruz. Yo estaba en medio de un tórrido arrumaco con mi maridito, imagínense, nuestro primer viaje y todo eso que ya saben. Entonces, aunque su rostro me pareció conocido, no le hice mucho caso. Él me miró de reojo y yo dije sin ton ni son: éste seguro que va a donde nosotros vamos. Subimos al autobús y cuando nos bajamos vino con su voz suave, de esas que parecen no querer nunca importunar a uno, y me preguntó si yo era con quien había hablado varias veces por Internet. Yo me moría de la vergüenza de que EL, Héctor de Paz, me hubiera reconocido, a pesar de mi despiste banal e injustificado. Pero es que así puede describirse Héctor, por eso tantas veces lo han llamado la revelación. Yo conocía de él por Pulido, mi maestro, quien lo adora y con razón de más. A medida que pasa el tiempo su fama crece y se expande por todo el sureste mexicano, como el gran poeta que habla sólo cuando uno le escucha, y pocas veces se olvida lo que ha dicho.
Viv-oh!, por su parte, es la gran musa verde que casi no necesita presentación. Si eligiera una sería que yo la amo. No me gusta caer en tanta tanta tanta poca objetividad, pero la artista tiene aquello que a mi parecer le falta al mundo: el verde. Esta mujer es una amalgama de verde y de paciencia, de lujo y de cubos de hielo. Puede convertir en metáfora desde un maguey con una botella plástica instalada, hasta una línea de bambúes con una mujer desnuda recorriéndolos. Les dejo algunos textos de Héctor de Paz, parte de Ahogada Lumbre en la Sangre, y unas imágenes de la serie Todo y Nada, de Viviana Alcohón, como ya les había prometido.








(A su debido tiempo)


A su debido tiempo
será el deseo
flor de sangre y neblina

hierba calcinada
en el jardín marchito

de estos papeles
que te nombran.




(El evangelio de tu llegada)


El evangelio de tu llegada
está escrito sobre el aire nocturno
tatuado con resplandores de ámbar
y olor a encajes nuevos

reverberan
el mundo
sus contornos

y esta respiración
que te presiente.





(Aparto las columnas del templo)



Aparto las columnas del templo
hasta encontrar un jardín
entre incendios.





(Porque te invento con mi boca)


Porque te invento con mi boca
desde los pies que sostienen al mundo
hasta los cabellos que brotan de la noche

ya no hay sitio para el vacío

ni vacante para la ausencia.





(Es el rumor de tu sangre)


Es el rumor de tu sangre
un mantra silencioso
que despierta con el tacto
de mis labios.





(Hay esquirlas de furor en cada poro)


Hay esquirlas de furor en cada poro

(transpiramos)

y esta sed
ávida de labios

estas bocas
ahítas de piel.





(Toda caricia)


Toda caricia
es ofrenda
palpitante
a la piedra inerte
del
vacío.





(Caerán)


Caerán
también
nuestros
besos
como
la
hojarasca

en
el
vientre
de
la
lumbre.




(En todas las lenguas)


En todas las lenguas
el amor desborda vocablos
que lo nombran

los amantes aprenderán
–entonces–
el duro trajín
del silencio.





(Toda pasión)


Toda pasión
construye imperios
sobre fósforo y cal
(labios del polvo)
(huesos de amantes)
( )




(Todo era)


Todo era
zumbar de abejas
delirio de hormigas
vuelo de gaviotas
nubes presagiando minúsculos diluvios
rondar de libélulas sobre hierba sensitiva

(ahora duermes)

yo me desvelo
con tu imagen acunada
en mis párpados insomnes.




(Dibujas sobre sábanas tu cuerpo)

Dibujas sobre sábanas tu cuerpo

como si nunca fueras a irte.




Primer Mandamiento: Filio& Tere


Esta vez tendremos una serie de poemas de quien es considerada por muchos de nosotros como el gran talento joven de Veracruz. Teresita tiene esa mirada perdida, esa facilidad para sentarse siempre en el pasto de la escuela y con esa misma tranquilidad poder escribir lo que tantas veces nos ha dejado sin argumentos. Filio, por su parte, dice que la des-ortografia es una forma de vida, y con la misma dulzura pasmosa con que cuenta sus aventuras en Nueva Orleans durante el Katrina, si es que a eso le podemos llamar Aventuras, pinta, hace fotos y recorre toda Cuba en busca de espacios nuevos para enmarcar-se. Ustedes juzgan y leen, nosotros los dejamos.

Dibujos - Filio: Orlando Galvez, Cuba, residente de Hialeah.
Textos - Tere: Teresita Zoyre-Che, México, residente oficial de Connie, extraoficial de Cardel.





Hay un ojo blanco que vigila
allá
en las alturas
yo aquí
abajo
con agua de mar
limpio mis heridas
arde
hasta el grito
la noche
y me burlo
porque para sobrevivir
sólo necesito recordar los golpes.





El mar se estrelló en mi garganta
rompí en gritos
se abrió el silencio en la piedra.

La espuma hizo de sal
la palabra en mis ojos, los arranque
para vaciar en una caracola
la claridad que me hizo ciega.

La caracola es el eco
donde sumerges tu oído,
yo soy la brisa
la voz que levanta la arena.



A la orilla de la playa
un aprendiz de poeta
escribe versos sobre la arena,
cree estar desafiando
el ritmo de la muerte,
no entiende que frente al mar
todo se deshace
en la cresta de la ola,
que aquí solo existe
la fugacidad de la espuma.





Me hundo con el brillo arrogante de una navaja

Estoy adentro

Desde la profundidad de mi sangre
Lanzo la red de palabras
Que tejió mi histeria

Son la promesa

Las palabras son otra forma de esperarte



Experimentando

Mírese en el espejo atento
no deje que ciertas imperfecciones lo distraigan,
tampoco aquellos detalles que puedan hacerlo bello,
digamos que atractivo a ciertas horas,
no, no piense en eso, es importante que sea conciente
de que, lo que mira y busca en el espejo no es usted,
así que concéntrese en buscar el asco, el vomito en lo que mira,
si es necesario utilice recuerdos de la infancia,
noticias vistas en el televisor,
el objetivo es horrorizarse,
por ejemplo: dedíquese a rememorar a la multitud tan solidaria, tan unida
gracias al sudor y a sus grasientas preocupaciones,
si esta a punto de ceder, de rendirse ante su cometido,
respire profundo y haga que sus fosas nasales recuerden la peste
del indigente que esta mañana estuvo a punto de patear,
ahora si, puede usted empezar a ensayar la misantropía
saque las uñas, escarbe, escarbe, dentro, muy dentro
un hueco tibio donde enroscarse como gusano.





Si no hablo
es porque abajo de mi lengua mi saliva afila palabras
voy a escupirle al silencio los ojos.

Si no hablo
es porque no quiero,
yo le impongo mi mudez al silencio
es tan fácil engañarlo
que su cierva me ha creído
pero en esta oscuridad lo he vuelto ciego.

Sé muy bien que el silencio
quiere cortarme la lengua
pero yo lo he sometido
por eso estoy a oscuras
cosiéndole la boca con mis labios.

Si no hablo
es porque yo lo decido,
en la humedad de mi boca el silencio
jamás tendrá hijos.
Este mutismo a oscuras es mentira
hablar nunca me ha hecho falta
estoy gritando y nadie entiende
que mi voz revienta en la lengua roja de mi sangre.




Odio la cobardía de la página
me avergüenzo
de ella y de mí
cuando la violento hasta penetrarla
con la lengua voluptuosa de la tinta.





Insomnio

No llega el sueño:
brazos de la muerte
donde se fuga mi vida
para hallar su corto descanso.

Los pensamientos
se vuelven una congestión viscosa
que me quita el habla.

Mi insomnio
despierta la página,
mis manos la arrugan.

Me horroriza
la blancura de tanto silencio,
debo darle aire al grito de mis dedos.

Debo abrir la voz de mis manos:
centro de mis nervios
hasta que brote en la página la llama
y se haga mancha,
hasta que se desprendan de mis dedos
como coágulos de sangre las palabras.