diciembre 01, 2009

La misma camiseta

La evidencia de que estudio en una universidad seria, plural, capaz de albergar en su seno las opiniones más divergentes -por más terribles que ellas puedan parecer- no me llegó el pasado 25 de noviembre en la Junta Académica Extraordinaria. Ese día, yo sentí que la comisión moral de una falta de carácter ético inundaba la sala. Hoy, otra vez, en la Asamblea de estudiantes que sesionó, por segunda vez en el salón A4 de nuestra Facultad, el tema más tratado fue el conflicto ético.

Nuestra compañera Karla Briseño estuvo con nosotros para leernos-comentarnos sus impresiones al respecto de esta polémica. Durante la primera hora de la Asamblea de Estudiantes se había leído un oficio acordado ayer, que pedía a las autoridades la realización de la Junta esta semana. Sin embargo, se decidió esperar la visita de ella para luego decidir si quedaba aclarado o se pedía definitivamente una segunda Junta Académica Extraordinaria.

Los puntos más importantes que expresó fueron, a mi juicio, los siguientes:

1.- Ella recibió el link al video por parte de un excompañero de la Facultad, como aclaración al origen de su conocimiento sobre éste.

2.- Su intención con ponerlo en su página personal de Facebook fue mostrar la indignación que sentía (y siente) por el contenido de los comentarios expresados en él, en el que se burlan de una mujer con cáncer, que bien pudo ser la madre de cualquiera de nosotros. Nunca quiso que la directora se enterara del video, pero aclaró que en la “Dirección ya tenían conocimiento de éste desde antes de que lo publicara”.

3.- No considera que haya hecho difusión del video puesto que tomó el link de un sitio de Internet público y lo colocó en su página, que “considera no recibe ni siquiera 15 visitas diarias”.

4.- No asistió a la Junta Académica Extraordinaria porque no fue citada a ella, ya que es “una mujer que no teme dar la cara y haría de nuevo y por cualquier persona lo que hizo por la maestra Rocío”.

5.- Cree que el problema se ha hecho más grande de lo que es y que con ello se ha contribuido a crear una mala fama de la Universidad en el medio local veracruzano.

6.- Especificó que algunos comentarios que se han hecho al respecto tendrán consecuencias, porque cada quien debe ser responsable de lo que dice y hace. (Hizo referencia a algunos comentarios publicados esta semana en Facebook, algunos de ellos en mi portal, lo cual me alegra porque no sabía si ella había tenido la oportunidad de leer mis textos).

7.- Enfrentó directamente a Antonio Alonso al respecto de la acusación que éste hizo a ella por la presunta suplantación de identidad, le dijo que ese texto no tenía su estilo de redacción y que ella jamás haría tal cosa, además que era “muy poco hombre de su parte acusarla en los pasillos y a sus espaldas”.

8.- Pidió que no “se engañen a los compañeros estudiantes con chismes de pasillo” y que la respeten como mujer y como compañera, ya que no tiene que demostrar a nadie el tipo de persona ni de mujer que es.

Al terminar, comentó que estaba muy indignada y que no tenía que pedir disculpas a nadie puesto que volvería a hacer lo mismo “por cualquier persona en esa situación”.
No quiso permanecer más en la sala, así que cuando terminó de hablar se retiró.

De aquí desprendo varias reflexiones, a riesgo de que quizá algunas de ellas ya se comentaron/votaron en la Asamblea de la que me salí antes porque tenía que ir a inyectarme.

No me imaginé que tendría que escribir mi opinión ética sobre el video de mofa. Y no lo pensé porque tanto en lo que he escrito, hablado en “los pasillos” con mis compañeros, maestros, mi madre que tanto me ha aconsejado en este asunto, creía que a todos quedaba claro, por la obviedad del sentido común, que nadie podría defender lo indefendible.

Es decir, que burlarse no de una mujer con cáncer, sino del cáncer de una mujer que es además líder de la comunidad en que uno diariamente se desenvuelve, sobrepasa por mucho los calificativos de mal gusto o escarnio, y entra en terrenos indeseables para cualquier situación sobre la que jamás en la vida me gustaría debatir.

Por eso es que ni siquiera me pasó por la mente plantear la discusión desde el terreno ético, por el simple hecho de que no habría discusión posible: no encontraría, creo, una sola persona que crea que es correcto burlarse, menos en esos términos, de una persona, una mujer.

Ni siquiera los propios implicados/sancionados entrarían a debate si alguien se le ocurriese plantearlo bajo tal perspectiva, ellos fueron los primeros en acusar el video y pedir disculpas públicas por su contenido.

Ahora, el hecho de que aún a tantos días salga a colación el tema ético como protagonista del discurso de Karla me hizo pensar dos cosas: a) portamos (ella y los de la Asamblea) en realidad la misma camiseta en términos de percepción del video, b) no lo sabemos.

Por eso me alegra que Karla haya estado hoy con nosotros, me permitió poner en perspectiva esta situación desde la certeza, ahora sí, de que de raíz hablamos de lo mismo: es un hecho descalificable, terrible y absolutamente reprobable desde cualquier punto de vista. Me parece triste que esta base necesite aclararse, pero sí me siento en la responsabilidad de hacerlo por escrito en este punto de la discusión, porque ello nos puede conducir a comenzar a enfrentar el problema desde el plano en que siempre lo he visto: la dispersión en la condena.

Disentimos en otros puntos importantes, por tanto a mi criterio este asunto no está agotado. Pongo a disposición de ustedes esos puntos, así como espero su opinión sobre la postura de nuestra compañera.

9.- Lo que ya se ha dicho: aumentaron las visitas desde que ella lo puso en su página. Pero, aclarada por ella la intencionalidad y el hecho de que a su consideración, las visitas a su perfil eran muy pocas diariamente, podemos concluir que es una consecuencia no deseada basada en la imagen errónea de la popularidad de su sitio. ¿Qué opinan?

10.- Aunque ella no hablo nada sobre la sanción de Randú y Pedro, creo que es importante. Nosotros consideramos que deben apoyarse para que las consecuencias no sean escolares sino civiles y, en todo caso, no representen un año fuera de la universidad. Sobre todo, apoyamos el criterio que un hecho personal no debe privar a alguien al derecho a la educación, sino que la propia institución tiene otros métodos de aleccionamiento de los valores y la condena pública a los hechos de bajo nivel ético. ¿Creen que esto es una diferencia?

Por último quiero referirme a otro punto álgido en mis reflexiones: la mala fama de la universidad. Según he leído, este asunto no ha llegado a los medios de comunicación. Creo que la nuestra es una gran Universidad y como tal dispone de muchos recursos internos de apelación/aclaración/defensoría que encaminan un problema universitario por muchas vías internas dentro de la propia institucionalidad. Nosotros hemos transitado por estas vías, seguimos transitando por ellas y creo que seguiremos haciéndolo, mientras las instancias internas previstas den curso a nuestras peticiones.

Difiero de Karla con respecto a la imagen que este asunto muestra sobre la Universidad Veracruzana. Si bien el origen de la discusión/molestia/petición de aclaración habla mal de nuestros miembros, el curso que se ha llevado, en especial por los estudiantes, nos habla de civilidad, pacifismo, vida democrática interna y tolerancia, valores pilares de la alma mater de donde con gran orgullo egresaré próximamente.

Nuestras peticiones han sido dentro del marco de la ley, en los tiempos que dispone cada trámite. Hemos sido transparentes en nuestras prácticas, hemos publicado por escrito nuestras opiniones en sitios públicos, hemos convocado a Asambleas estudiantiles abiertas para cualquier estudiante interesado, las hemos grabado, así como los intercambios con las autoridades de nuestra escuela.

Se nos acusó hoy de haber engañado a estudiantes. No doy crédito a tal acusación hasta tanto no me lo diga directamente la persona que se sintió engañada o se descubrió engañada. Como no he dado crédito a ningún rumor que involucre temas no comprobables, o que no son expresados abiertamente por alguien que sea capaz de sostenerlo.

Creo que estamos haciéndolo como adultos capaces de llevar esta experiencia a terrenos menos tristes en el marco ético, algunos, como ya he dicho, que sí involucran la vida estudiantil de todos. Terrenos en los que no dudo, Karla y nosotros tendremos, otra vez, la misma camiseta.

noviembre 29, 2009

Asamblea General

A partir de los eventos de la semana pasada, un considerable número de alumnos de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Veracruzana hemos conversado en Facebook a través de varios posts relacionados a la situación de Josué Randú, Pedro Hernández y Karla Briseño, y han comenzado a surgir inquietudes sobre otros temas de gran importancia para nuestra escuela.

En esta ocasión, mi Facebook está deshabilitado ya que según me informó el "Facebook Team" aloguien lo reportó de forma anónima acusándome de publicar pornografía en mi página personal. No tendré acceso a mi cuenta en tanto no se aclare la situación, así que desde acá les envío una convocatoria para una Asamblea mañana, abierta para debate entre estudiantes.