Lo que presencié ayer no tiene paralelo en mi historia. Por primera vez, compañeros de escuela con los que convivo a diario, compañeros de los que no sé sus nombres y quizá muchos de ellos tampoco conocen el mío, nos unimos para escuchar, alegar y pedir lo que creíamos justo.
Ante un hecho que nos sorprendió a todos -la difusión por Internet de un video en que un estudiante hacía mofa de tres integrantes de la comunidad- acudimos a la Junta Académica Extraordinaria, convocada por la vicerrectora de la UV campus Veracruz, con la intención de que se aclarara el asunto y se resolviera con tolerancia, justicia y autocrítica.
De inicio, nos dejaron fuera. Por primera vez desde que estoy en la escuela (2004) y según escuché desde mucho antes, hicieron la Junta a puertas cerradas. Es cierto, así está en el reglamento. Pero no alcanzo aún hoy a entender por qué la mayoría de los maestros votaron en contra de que presenciáramos la Junta. Logramos al menos que nos sacaran una bocina, para enterarnos entre shhhhhh's de lo que acontecía dentro, siempre que se usara micrófono.
Escuchamos de la maestra María de Jesús (Chuchis) que a ella le dolió el video, le molestó, pero que estaba en contra de que las consecuencias fueran muy severas.
Víctor (Papitas) nos conmovió. En una hilación de ideas brillante, a mi juicio, dijo: sé que se burlan de mí y yo los perdono, creo que deben ser sancionados pero desde mi punto de vista no debe ser tan grave, y quiero que se atrapen a todos los responsables y no se incriminen personas. Desde afuera, vitoreamos para molestia de él, atormentado.
Nuestra Directora (la mayor afectada, por el caliz de las burlas en su contra en el video) relató el hecho desde su perspectiva y la de su familia. Lloró, se oía muy afectada, pero pidió a la junta tomaran en cuenta, si bien la gravedad del problema, el hecho de que son jóvenes inmaduros y no los afectaran con una sanción definitoria, que tomáramos el principio de la tolerancia, que es uno de los valores de nuestra Facultad.
Luego hablaron los implicados, según dijeron, sin orden aparente.
Nicolás aclaró que no sabía por qué su nombre aparecía en el video. Aunque ya la Directora había dejado antes en claro que la inclusión de él era un poco casualidad, e implícitamente que no lo creía cierto.
Pedro (Zombie), quien es el único que aparece en cámara, aceptó su participación, alegó que fue en un momento de "farra" y que aunque no lo sancionaran él pediría su baja definitiva de la Facultad.
Josué admitió haber grabado y subido el video a su portal de Youtube, demostró con estadísticas de este Portal que, durante seis meses, éste fue casi desconocido y que las visitas al mismo se dispararon a partir de que otra compañera, Karla Briseño, lo puso como link desde su página de Facebook.
¿Dónde está Karla? Decíamos. No vino, no fue citada, aclaraba nuestro compañero Balam. Es cierto, no fue citada.
Al final habló Antonio (Baloo). Se vio inmiscuido en el asunto pues, en días posteriores al debate en la página de Facebook de Karla acerca del video, "alguien" envió un correo a nombre de Club Facico -la organización estudiantil que preside- y de él mismo, pidiendo disculpas por el material y "justificándose" en la libertad de expresión para su difusión. Contó que él no tenía nada que ver, mostró un correo aclaratorio que él había enviado a propósito y que ya disponía de una respuesta de nuestro rector, Raúl Arias Lovillo. Al ser el delito suplantanción de identidad, puso ya una denuncia ante el Ministerio Público y citó el número de averiguación previa.
A pesar de todo, los condenaron. Nicolás y Antonio fueron absueltos, Pedro y Josué estarán desde ahora -y durante seis meses- suspendidos de la Facultad. Y es aquí donde quisiera compartir tres cuestiones:
1.- Si los implicados ya conocían que Karla Briseño era elemento fundamental para aclarar la difusión del video y su intencionalidad, ¿por qué no fue citada a esa Junta? Hoy hemos juntado firmas para que se convoque a otra Junta y se analice también su caso. ¿Qué opinan de esto?
2.- El estatuto de la Universidad Veracruzana pone como tiempo máximo de suspensión (y pérdida de acreditación, por ende) un semestre. La sanción de suspensión tomará efecto inmediato a la culminación de la Junta, dejará por tanto a Pedro y Josué fuera de las aulas de diciembre 2009 a mayo 2010, imposibilitándolos de presentar los exámenes de este semestre y de acreditar asistencias, participaciones y trabajos de casi todo el siguiente semestre. Los deja entonces casi en automático reprobados de UN año (dos semestres) de estudios en la UV. ¿No les parece esto ilegal? ¿Qué proponen al respecto?
3.- Si los tres afectados pidieron que se pusieran sanciones "no tan graves" a los implicados, ¿por qué la mayoría de la Junta hizo caso omiso a su voluntad y condenó con mano dura?
Espero sus comentarios, réplicas y lo que quieran aportar a este caso que, evidentemente, merece ser tratado con guantes de seda. A mí, a pesar de lo triste, me quedó en claro algo que a veces olvido: mi escuela es para los altos, los flacos, los tristes, los intelectuales, los románticos, los hippies, como decía un comercial, para todos. Me alegra, eso sí, haber levantado la cara de la rutina para escuchar, evaluar, opinar. Y al día siguiente (hoy), ya fuera del calor del momento, levantarla de nuevo.
