febrero 26, 2008

Vigilia


La diminuta presencia de la madrugada
toma por sorpresa la angosta tierra
de mis párpados

la presencia se aclara la garganta
me sacude
hasta ponerme en el cuerpo
la vigila

entonces veo

¡son poros abiertos!
parecen sendero de espejos
camino de letras

La luz agranda estos inmensos agujeros
brazos piernas
hombros de hoyos abiertos

la vigilia comienza en la dureza de la luz
en la pureza de estos agujeros tan locuaces

la isla
ajena a mis matutinos nacimientos diarios
se limita a acariciarme el hombro
darme un beso
y voltearse bostezando
al otro lado.