
Entre estos dos artistas encuentro puntos comunes. Ambos tienen la misma edad, no se conocen, y han ganado premios importantes en sus respectivos trabajos. Recuerdo a Betty sentada en una esquina de la mesa de lectura durante el Encuentro de Escritores en Orizaba. El orden de su trabajo, la forma en que miraba como si nada hacia el público, y su ridículum que la avalaba y la precedía. Un premio Rosario Castellanos, uno de los principales de poesía en México, varias publicaciones en antologías y sus pocos años allí, burlándose de todo aquello. Después ella comenzó a leer, citó a Alejandra Pizarnik, dijo que le gustaban las triki trakes (son unas galletas con chispas de chocolates que pueden detener la avalancha migratoria, si a uno le advirtieran que no las venden en Estados Unidos). Hasta ahora no se me ha pasado el deseo de tenerla siempre cerca. Tuvimos la oportunidad de leer en una mesa juntas en una Universidad en Orizaba, y curiosamente no tuve más esa sensación de estar frente a un artista casi de mi edad, pero artista en serio, hasta que conocí a Alejandro hace algunas semanas. En el caso de él, y esto se que le encantará a Betty, nadie lo presentó. Encontré en Internet su ridículum, bitácora de sus muchos premios y exposiciones en Cuba. Premio de la Fototeca, de la Bienal de la Habana, profesor de San Alejandro, premios premios premios. Lo invitaron a una exposición en Canadá y zaz! cruzó a pie las Cataratas del Niágara, llegó a Florida y ahora presenta una exposición fotográfica en una galería de Miami. Aquí les dejo entonces algunos textos de Mapas del Viaje, de Beatriz Pérez Pereda y fotos de Límites y Monumentos, de Alejandro Taquechel. Por favor comenten, ellos lo esperan, aunque no lo admitan.

Coordenada 1º
Regreso a la habitación
a los cuadros que nunca he colgado
No hay retorno feliz
sólo la resignación de que otra ausencia hace fila en la memoria
Cuál es el significado de volver
cómo abrir un libro y decir este es mi sitio
De regreso en la habitación
no sé si las paredes o yo son las dueñas del aire
No sé cuál de las dos segrega más silencio.
Coordenada 2º
Me levanto con la sensación de tierra en la garganta
de espinas que brotan con el sudor
Dormir es imposible
si la nostalgia teje nudos en las sienes
En aquel lugar son cinco minutos menos que aquí
En aquel lugar soy menos yo
soy más palabra
escritura
dolor que tensa la hoja.
Coordenada 3º
El reloj marca la hora de hace dos meses
mi mente se fija en una plaza
en las mejillas sucias de un cielo
que llora todas las tardes a las cinco
Caminar entre tanta gente es poner un ruido inmenso
rodeando un silencio más profundo
Andar con la memoria en los pies
cansarla
poner trampas al dolor
Mientras la calle no termine
el exilio no comienza.
Me levanto con la sensación de tierra en la garganta
de espinas que brotan con el sudor
Dormir es imposible
si la nostalgia teje nudos en las sienes
En aquel lugar son cinco minutos menos que aquí
En aquel lugar soy menos yo
soy más palabra
escritura
dolor que tensa la hoja.
Coordenada 3º
El reloj marca la hora de hace dos meses
mi mente se fija en una plaza
en las mejillas sucias de un cielo
que llora todas las tardes a las cinco
Caminar entre tanta gente es poner un ruido inmenso
rodeando un silencio más profundo
Andar con la memoria en los pies
cansarla
poner trampas al dolor
Mientras la calle no termine
el exilio no comienza.

Coordenada 4º
Sentada afuera aguardo una ambulancia. Escucho sirenas que nadie más parece notar, miro algunas que van hacia otros desahuciados.
Pronto, una vendrá hacia mí y se sorprenderá de la herida. Estoy a punto del diluvio. En mi frente, un cielo ceniza relampaguea.
Coordenada 5º
Odio la casa
sus ventanas sin cristales
la cama que se hunde con mi peso
Abro la puerta
y los retratos caen sobre mí con su estruendo de botellas
Mi cabeza gira sin encontrar el sueño que soporte su cansancio
No existe lugar en el que yo caiga
sin advertencia sin cuerdas
como esta casa de cimientos blandos.
Coordenada 6º
Del día sólo la niebla
la escandalosa visión de levantarse
La luz está por fugarse en alguna aduana
Cómo pedirle que permanezca
si el sol es un centavo sin brillo
Cómo puedo yo también permanecer
si nada germina ya en mis ojos.

Coordenada 7º
(parada para una lectura de mano)
En otro reino hubo una mesa cubierta de promesasuna victoria en la copa de tu manoun castillo de naipes invenciblesExistió el cielo para encauzar tu suerteel peñasco que contuvo la miseriael mar dispuesto a consumir tu salHubo también una verdad puesta en tu lenguaen algún otro reino.
Coordenada 8º
El frío es señal de muerte
nos deshace con su sol de granizo
La palabra se refugia en unas manos
donde la nieve calca sus irrepetibles copos
¿Qué invocar que no se congele a la vista?
¿Cómo correr al huésped de hielo en mi garganta?
Hoy es mi primer encuentro con el frío.
Coordenada 9º
Un niño con atraso en la memoria
un hombre que arrastra la lujuria de sus padres
una madre que oprime el brazo de su hijo
como si las piernas pudieran llevarlo a alguna parte
Un tren con pasillos de hospital
que muestra en sus cristales la descomposición de nuestros rostros
No existe antiséptico para limpiar la miseria
Reversa y todo gira
un niño un hombre una madre
ven la herida de una mujer
que finge mirar sólo la ventana.
Coordenada 10º
Conservo los boletos de autobús para convencerme del regreso
fijar mi geografía
aunque los dedos se estiren para alcanzar otras distancias
Mi realidad no concuerda con la brújula
no encuentro las calles a mi hogar
el de luces como piras en la playa
Oprimo timbres mudos
lanzo versos a balcones de cortinas apagadas
No está la calle
el cuerpo que me espere
Sólo mi boleto de autobús
llegar a ninguna parte.
la escandalosa visión de levantarse
La luz está por fugarse en alguna aduana
Cómo pedirle que permanezca
si el sol es un centavo sin brillo
Cómo puedo yo también permanecer
si nada germina ya en mis ojos.

Coordenada 7º
(parada para una lectura de mano)
En otro reino hubo una mesa cubierta de promesasuna victoria en la copa de tu manoun castillo de naipes invenciblesExistió el cielo para encauzar tu suerteel peñasco que contuvo la miseriael mar dispuesto a consumir tu salHubo también una verdad puesta en tu lenguaen algún otro reino.
Coordenada 8º
El frío es señal de muerte
nos deshace con su sol de granizo
La palabra se refugia en unas manos
donde la nieve calca sus irrepetibles copos
¿Qué invocar que no se congele a la vista?
¿Cómo correr al huésped de hielo en mi garganta?
Hoy es mi primer encuentro con el frío.
Coordenada 9º
Un niño con atraso en la memoria
un hombre que arrastra la lujuria de sus padres
una madre que oprime el brazo de su hijo
como si las piernas pudieran llevarlo a alguna parte
Un tren con pasillos de hospital
que muestra en sus cristales la descomposición de nuestros rostros
No existe antiséptico para limpiar la miseria
Reversa y todo gira
un niño un hombre una madre
ven la herida de una mujer
que finge mirar sólo la ventana.
Coordenada 10º
Conservo los boletos de autobús para convencerme del regreso
fijar mi geografía
aunque los dedos se estiren para alcanzar otras distancias
Mi realidad no concuerda con la brújula
no encuentro las calles a mi hogar
el de luces como piras en la playa
Oprimo timbres mudos
lanzo versos a balcones de cortinas apagadas
No está la calle
el cuerpo que me espere
Sólo mi boleto de autobús
llegar a ninguna parte.