abril 19, 2008

Huida


Mis sueños tienen huesos y tendones

sólo les falta la sangre

y huirán saltando

del campo de mi vida.

abril 17, 2008

267, 257

Y aquí va otros dos.


267

En el lecho del mediodía
mi corazón herido
ave de rapiña
descansa de su verbo.


257

Amor, he de contar la distancia célula en célula
no más lágrima en lágrima
En el libro de los mudos
tu voz de alcatraz iluminó los campos del olvido
todas las flores que ambientan la estancia
donde mi corazón pasea
fueron inventadas por tu sudor y tus dedos
En el país de mi cuerpo
los segundos del tiempo se aceleran
conforme a los jadeos de tu risa
y amarte es este verano húmedo
este amanecer incurable.

abril 01, 2008

Calendario reborn



Varias constelaciones se unen para que uno nazca, dice Walter Mercado. Y yo le creo, porque muchas veces me gustan los anunciantes que usa durante el horóscopo. Resumiendo, que les dejo los pocos poemas que mi cuerpo de bebé neofeliz matrimoniado pronta a caer en el abismo legal de los deberes conyugales ha escrito desde mi regreso a México.




Cualquier comentario sobre un cambio de estilo o de temática será recibido... mal o bien pero recibido. La democracia literaria está en peligro. Mis queridos amigos, si todo sale bien el próximo jueves abandonaré una categoría legal (single) para entrar a otra (married) y lo pongo en inglés sólo para que suene más chick, chic, chik, chicc? en fin... no para ocultarlo.




Como celebración del evento amenazo con agregar a este blog otra carta, menuda y dinámica como algunas que ya andan por aquí. Quiero dejarle saludos especiales a mi madre, quien sé me lee y aprovecho para declarar cibernéticamente: te amo mamá, mucho.




Aquí van los poemas, nos veremos pronto, saludines.






272


No quiero más esta hoja en blanco sobre la mesa de mis sueños. No quiero más estos acordes repetidos.
La música es una sucesión de supresiones, una larga fila de dolor en los dedos.
La muerte es un número cerrado, infinito. La muerte es el ocho infinito donde yo me acuesto y me levanto.

Y tú, amor mío, eres una hilera de suspensiones coordinadas a la maldad del mundo.



271

Eres la muerte y la música, sobre todo eres el silencio, es decir, mi sombra.


270

Ojalá tuviera suficiente salud para correr el mundo en pos de cura, pero estoy cansada y sólo alcanzo a hundirme en tu hombro, a aceptar con resignación, una y otra vez, el alba.



269

Curioso almacenaje de sombras nítidas
esta, mi esperanza

siempre es un evento festivo despertar en tus ojos.


Y cuando la rubia del carro francés desaparece, ahí mismo la grabación termina. Yo me creo muchas veces protagonista de mis sueños, y muchas más hacedora de fantasmas.




Pero mis miedos son solos, esa malditaautonomía capilar de las mariposas, me recuerda, cada día: he de morir sola con mis miedos enroscados a mi cuello, en un beso rojo y sin noches de tormenta.





268

Sapiencias nocturnas

uno

la luna así rancia y sombría
fabrica mis galletas navideñas
Sí luna, diles quien manda aquí

Recursos estéticos teoréticos metálicos
ético recurso mi andaje hasta ti
isla fantasma

dos

Las estaciones de mi cuerpo
me segmentan de colores
nada me rehabilitará la cigüeña
este llegar al borde de mi nacimiento

próximo paso
planeo deshacer la simpleza de mi cuerpo
a mordidas.


268


No me gusta mi voz cuando se mira al espejo
no me gusta la noche cuando enciende su párpado
le caen esos pétalos
hieden a despedida.


He vuelto de la noche
aún el cántaro de mis huesos está vacío
aún vierto en mí las letras lejanas
aún tu caricia puede amoldarse en una página
aún soy capaz de abrir los ojos sin mirarte
y descubrir en un plato blanco la eternidad
en un recipiente con sal la agonía

Aún no vuelves
y la noche la pongo en mi bolsillo
dobladita cómoda
para que nadie me la muerda

Me limpio grasa de las manos con la noche
no recuerdo la última vez que amaneció.





Escrito en diciembre de 2007 en el estacionamiento del Westland Mall,


en Hialeah, Florida.





267

En el lecho del mediodía
mi corazón herido
ave de rapiña
descansa de su verbo.



265

Ya me voy con mi luz a otra parte. Ya encontré la justa medida entre lujuria y mito, y el tiempo necesario para que una taza de cereal derive en onzas de basura orgánica. Ya no huyo de mí, porque hay un ser que me persigue en los túneles del sueño, para acariciarme las ganas de vivir.



264

¿Chiquito, por qué me engordas las entrañas con besitos escondidos en el fondo de mi lengua? ¿De qué color me pintaste la esperanza que anda esparcida por el cuarto y no la puedo hacer burbuja? Me aturde tu pegajosa manía de vivir, chiquito, esta impetuosa necedad tuya de inventarme cada mañana un nacimiento.



263

Yo no iba a quererte amor mío, yo no iba a hacer música con esta azotea ni esta tarde. Yo no iba a quererte, macho mío, pero la lucubración de mi muerte se ha convertido, por obra y gracia de la luz, en lubricación de mi vientre.
Vamos a morir de esta insoledad compulsiva.



262

Los elementos de la tarde
un anillo
un tipo a graduarse de marido
no quiero controlar el espacio ni el tiempo
el miedo ya no hurga los lavanderos de mis palabras
si me han dejado muda la documentación y la locura
culpo a la respiración,
pun, puas puas, pun pun,
me inunda la sed de tecleo habilitado
en mi alma de poeta inhóspita y borracha
ansiedad y hambre
de los mediodías.



260

La muerte no tiene quien le dibuje letras en su rostro. Y yo no quiero hacerlo, porque la escritura en mí ahora aconseja descanso y parsimonia, esta adultez en mi vientre se adecua a mi lenguaje y me domina la cubierta gris.

Explotará mi neurogenio, como un amasijo de extraños que se aman cuatro o cinco paradas de autobús, o como todos los coquetos movimientos de uno de tus solos de guitarra. Si no fuera el amor, al menos la coquetería salvaría este desmatrimonio.

Nosotros, a semana y media de nacer de nuevo, juntos esta vez y de nuevo legales, nos damos toques de cuerpo para bendecir la utilidad del matrimonio como vía del hombre para ser aún más feliz. Es gracioso cómo se empeñan todos en deslucidar finales trágicos para dos tipos que ya están condenados a separación mortuoria.

marzo 19, 2008

La vida vista por un niño de dos años (Idea)


He despertado a golpe de viento y agua. Anoche, al dormir, dijiste te amo tantas veces que no pude evitar sentir tu aliento etílico. Esta mañana, cuando te dije que quería despertar, porque un sueño de una mujer pariendo adolorida me empujaba a abrir los ojos, esa pequeña sonrisa ojerosa me confirmó mis sospechas.


Tu amor de hoy me limitaría el paseo por la tierra morena donde acostumbraste mis pasos cortos. Y luego el sol coqueto que se quejaba del viento, y el viento dominaba todos nuestros planes del día.


Me gusta haber nacido en este Puerto, papá, me gusta que me ames más cuando flotan en tu cuerpo esas botellas grandes de cerveza con nombre de animal marino.


Después, abuela despeinada y ajustándose los dientes ante el espejo, o mi tío, que invariablemente duerme con una pierna por delante y la otra doblada. Abuelito siempre tiene cara de tierno, esté dormido o despierto. Lo malo es que cuando duerme no le brillan los ojitos.


Hoy en la tarde quiero que me lleves a las nieves, papá, pero seguro dices que no porque he tenido mucha tos en estos días. Por lo pronto, mientras te siga el olor, tengo tres horas enteras para darse besitos en la cara sin que protestes y me quites.


Mejor me apuro a besarte, no sea que el viento abra la puerta y en tu afán de salvarme la vida me quede sin mi ración de besitos mañaneros.

febrero 26, 2008

Vigilia


La diminuta presencia de la madrugada
toma por sorpresa la angosta tierra
de mis párpados

la presencia se aclara la garganta
me sacude
hasta ponerme en el cuerpo
la vigila

entonces veo

¡son poros abiertos!
parecen sendero de espejos
camino de letras

La luz agranda estos inmensos agujeros
brazos piernas
hombros de hoyos abiertos

la vigilia comienza en la dureza de la luz
en la pureza de estos agujeros tan locuaces

la isla
ajena a mis matutinos nacimientos diarios
se limita a acariciarme el hombro
darme un beso
y voltearse bostezando
al otro lado.

febrero 03, 2008

(Sin asunto)


Post simple. No tengo ganas de literatura. Quiero publicar en internet que estoy triste.

Internet, escucha: estoy triste. Paso previo a la calma, triste muy triste. Y nadie puede cambiar eso.

Oh si mis viajes, saben? he viajado mucho.
Hacia dentro de mi, horas enteras, siglos enteros.



Poema

Para Dal


Este es el punto
mi reloj cambia de domingo a lunes.

(Como se mueve despacito hay un hueco negro.)
Justo ahora no hay fecha.

Es decir, estoy muerta.
El tiempo ha dejado de existir.

No me gusta esta muerte, tiene secciones.
Ese ruidito tin tan tun tin tan
y casi se acaba el hueco negro.

No quiero nacer al lunes.
Reconozco: el hueco era una farsa.

Estaba bien la muerte
pero faltaba el silencio.




PD: hoy supe que en Cuba la gente aprende de memoria nombres para cada número de la lotería, del uno al cien, para saber que números jugar cuando tienen sueños o visiones. Mi número favorito es el ocho, y resulta que en la charada es la muerte. No supe si sentirme triste o sabia.

enero 28, 2008

Lina al borde de un ataque de nervios




Las cortinas de la casa están entrecerradas. Afuera el lago. A veces veo anuncios de cocodrilos en la tele, las cierro a pesar de la luz. La luna a esta hora debe comer todas las ondulaciones del agua. Adentro la música, el reloj que marca segundo a segundo estos segundos, este temblor.

La música de Tiersen, verano del 78. La música y las teclas parpadean, una, otra, como unas bailarinas caen dentro del teclado, como unas gotas mojan la pantalla y queda este dibujo de agua en forma de un compás desordenado, un poema sin nombre, un silencio sucio.

La música y las palabras se eluden, se desvían de su sitio original. Estoy hambrienta, me sudan mucho los pies. Las manos ya no saben hacia dónde temblar, pero no encuentro palabras para convencerlas de que se calmen.

El teléfono vibra, siempre yo con las mismas palabras.
- No sé que me sucede, aunque estoy mejor.
Cuelgo.

La conexión va y viene. Tiemblo, me sudan las axilas. Si mi hermano viene a saludarme el contacto con mi piel le da choques eléctricos. Ahora es el Vals de Amelie, me molesta.

Él dice que amará todas mis yos, teme que vuelva y sea otra. Pienso en cuanto he cambiado. Antes usaba esos calzones enormes, por nada del mundo me pintaría las uñas de negro ni elegiría un cigarro para relajarme después de largas horas en mi empleo.

Perdón, antes no había empleo, tampoco dinero para uñas ni calzones, ni cámara para fotografiar las injusticias, ni guitarra eléctrica, ni acústica. Antes era sólo yo con los pocos libros que me había robado de alguna biblioteca, con mis lagrimones patrióticos, con mi útero ahuecado cuando me extrajeron el cáncer.

Ya terminó el Vals, vuelve a sorprenderme Tiersen. Hoy es 28, y casi termina. No entiendo por qué no dejan de temblarme las manos, tampoco por qué abandono la prescripción médica: dormir mucho y comer una dieta balanceada. Hoy no me he bañado, me sudan las palmas de las manos.

No sé por que nunca caen gotas de sudor de otras partes de mi cuerpo, sólo cuando hacemos el amor. Recuerdo una vez que abrí la boca justo cuando de su nariz se desprendía una bolita liquida. Me tragué la gota.

Mi amigo dice que él debería cortársela y mandármela por correo postal. Así me curaría la abstinencia. Yo sería feliz, dejaría de temblar y de cerrar las cortinas e ignorar la noche. Creo que no comprende, necesito las gotas. El correo postal no resuelve eso, tampoco el correo electrónico.

Pepe se quejará de que use estas palabras tan modernas, electrónico, postal. Siempre se queja de eso. Tantos días sin sentarme en esta hoja en blanco. Se me depositan tanto en el estómago las palabras, por eso me baja la regla, es el peso de las palabras que no pongo en papel. ¿Cuál papel si todo es una subsecuencia ordenada de numeritos uno y cero?

Ya sé Pepe, el código binario no tiene coordinación poética, y quizás mi profesor de composición inglesa opine lo mismo, o algunos de los clientes asiduos del blog, los compañeros de trabajo de mi madre.

Durante muchas noches ya no soñaba nada, hasta este sábado. Se me cayeron los platos de las manos, vi como muy despacito la copita caía, hasta despedazarse contra el suelo. Ahí la dejé, y fui a decirle a mis jefes que quería irme a casa.

Toda la noche soñé que estaba en un barco, también en un baile con gallos. Una señora negra con muchos granos en la cara me dijo que si viajaría. Te irás, dijo, y disfrútalo porque morirás pronto.

Sandra dijo hace unos días que mi corazón está allá, lejos, y que me iría. Todos dicen que me iré, y yo no encuentro fe en ningún punto de la casa. Mis manos tiemblan y es como si en cada temblor mi fe se desprendiera, como en cada gota de sudor me desprendo de mí, me caigo.

No sé como doblarme despacito y guardarme en un cajón, junto a las sábanas que usamos este invierno. No sé como ignorar la luz de la luna, calmarme, hasta quedar así, helada, consumida en este silencioso letargo, en esta disputa que me susurra calma, calma, el viaje ya comienza, no tendrás que sufrir más.

Cierro los ojos y ya no sudo. Mi cuerpo está helado, hiede. Pronto despertarán todos en casa, no quiero pensar en los gritos de mi madre cuando me encuentren aquí, mejor abro las cortinas, los cocodrilos no pueden hacer mucho, bien dijo la negra que moriría muy pronto.

diciembre 16, 2007

No puedo mirar atras



Este video es un fotoclip que he editado hace menos de una semana con fotos de Filio y una de mis rolas favoritas de Extasis, No Puedo Mirar Atras.

Espero que lo disfruten, el mensaje es como que muy personal, pero tanto las fotos como el sonido valen mucho la pena. Espero sus comentarios,